Barbie y Barbarie



Así se titulaba un artículo que leí hace un tiempo en el Artes y Letras, que se refiere a las conductas destructivas de algunos niños ingleses hacia este "modelo" cultural de occidente.
Se señala que las muñecas son torturadas, decapitadas, incluso incineradas dentro del microondas (Tortura juguetes y por diversión), y las causas serían "que los niños estarían reaccionando a la proliferación de variedades de la muñeca, que van desde la Fashion Barbie hasta la Queen Elizabeth I Barbie e incluso la Geisha Barbie" (jajaja que queda para nostros los pobres ñoños coleccionistas y la proliferación de variedades, rarezas y ediciones?), al margen de tan extraña conclusión, recuerdo en mi tierna infancia como muchos de nuestros juguetes murieron a causa de las torturas inflingidas en ellos.

Yo metía soldados de plástico a la salamandra (gran invento, hoy casi erradicado del Gran Santiago), era como recrear con escasos recursos esas escenas de películas B, de ataques extraterrestres y rayos láser que desintegraban a las personas, los soldados enfrentaban las llamas y lentamente caían derretidos en medio de tóxicas nubes de plástico fundido (mis favoritos, el lanzallamas y el del bazooka, que tenían una expresión más valerosa al enfrentar su candente destino)... unos amigos del frente ataban petardos a los playmobil, y los monitos volaban en pedazos producto de la explosión...
La mayoría destrozaba los autos haciendolos chocar entre sí, más de alguna vez con amigos creamos cruces de la muerte en las autopistas para hacer los choques más reales, otras conductas incluían el uso de lupas, alambres, máscotas, etc...
Otros hacían puntería con los peluches.

Pero esta conducta no era hacia cualquier juguete, es más, ni loco hubiese atado un petardo a alguno de mi G.I.Joes, sólo lo hacia con esos baratillos, comprados en la fería, juguetes sin pedigrí, ya que uno sólo destruye o experimenta sobre aquello que no tiene valor, los juguetes más queridos, viajaban cómodamente en el bolsillo de la camisa, en el estuche, en la mochila, en cajas de películas fotográficas que simulaban ser estaciones espaciales, o en algún otro lugar especial... (aunque siempre existe el desadaptado que rompe el más valioso o el mejor juguete y luego lamenta hasta el fin de sus días estas decisiones)

La destrucción del juguete, sé de algunos coleccionistas que casí han golpeado cabros chicos que maltrataban figuras valiosas, se de otros que se lamentan el haber destruido naves, robots, o figuras que hoy valen una pequeña fortuna, pero aún así es un proceso tan viejo como el juguete mismo, y dudo que responda a la masiva proliferación de distintas variedades que hacen perder la individualidad del juguete, sino más bien al ocio y a las ganas de experimentar, los límites del juego, no es malo siempre que se pueda encausar y no termine en aberraciones como la tortura animal por ejemplo, el juguete es una representación de la realidad, por lo que considero lógico el representar realidades como la muerte o los accidentes, observar reacciones que no podríamos apreciar en las personas, es a fin de cuentas un pequeño laboratorio.

Ahora por qué quemar, mutilar, decapitar una Barbie... creo que sencillamente por que debe ser mucho más divertido que invitarla a tomar onces, o salir con el asexuado ken... jajaja, life is plastic!!! it's fantastic... c'mon Barbie let's go party!!!

8 comentarios:

  1. SERGINHO® dijo...

    jaja quemar a mis transformer.. no loco¡

    un abrazo estimado.. buenas vibras para el 2006¡¡  

  2. vitta dijo...

    yo tambien vi ese reportaje, jajajaj decapitar brbies wenissima practica, yo me entretenia con eso
    ok saludos feliz 2006
    bye bye  

  3. Borghal dijo...

    En mi tierna infancia no existía el microondas, asi que el derretimiento por ese útil electrodoméstico no me estaba disponible.

    Pero sí tenía salamandra...

    A mí lo que me gustaba (y esta ociosidad me la enseñó mi propio padre!) era derretir los cubiertos plásticos: les prendes fuego y los sostienes como a un metro del suelo. El plástico derretido cae en goterones al suelo, emitiendo un sonido muy sci-fi. Era genial hacer esto sobre otros juguetes y dejarles cicatrices de guerra. Incluso en las filas de hormigas y sembrar el caos.

    Pero mis transformers nadie los tocaba! jejeje  

  4. Pozo.... dijo...

    jajja! yo nunca torturé a mis juguetes, siempre los cuidaba harto... después llegó mi hermano y los juguetes fueron heredados a él... y murieron, jajaja! igual, todavía quedan un par de Thundercats...je!  

  5. Don Chere® dijo...

    Yo torturaba a mis GI Joo..nunca los queme a lo bonzo, pero si los desmembraba..jajajajaj

    Saludos.-  

  6. Loreto! dijo...

    jaja! yo nunca torturé juguetes, lo más terrible q hice con mis barbies fué tenerlas siempre en pelotas, o cortarles el pelo, raparlas si ere necesario... lo que si torturé (y me averguenzo) fueron algunos gusanitos, hormigas, arañas, y otros insectos...

    un gran saludo de año nuevo, todas mis buenas vibras para este 2006

    bye bye!  

  7. Miguel Estrugo dijo...

    ¿De qué se escandalizan? Los niños siempre han sido crueles con sus juguetes y les ha encantado ser más bien destrozones con ellos.

    Por ejemplo, uno de mis hobbies favoritos cuando chico era diseñar y montar autitos y micros de papel para estrellarlos luego contra mi escritorio simulando un accidente, y metía dentro figuritas, también de papel, para simular las víctimas del accidente.

    Y además hacía tanques de cartulina que reventaba luego con un hondazo en medio de imponentes batallas de papel que organizaba en mi cama.

    ¿O es que ya por aquel entonces era yo un pequeño sicópata?  

  8. Borghal dijo...

    hmm... la frase del día de hoy es una de Víctor Hugo, y dice Cuando el niño destroza su juguete, parece que anda buscándole el alma. Me pareció apropiada para tu post :-P  

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