Un buen amigo mío viajo a Viña, entró al Casino, gastó algunas lucas en las maquinitas, y de repente con sólo una ficha (de luca) se hizo acreedor a $1.040.000...
El embriagante sonidito del triunfo alertó a los encargados...
-Sabe ud. cuánto gano?
-Cerca de un millón, verdad?
-Si, señor acompáñenos por favor...
Luego, cual película de Tarantino (su favorito en todo caso) recibió una cajita con los billetes perfectamente ordenados en paquetitos de $100.000... luego salió feliz de la vida a gozar... como millonario.
Le sobé el lomo y la guata (cual Buda) para que se me pegara un poco de su suerte... así que espero que en mi próximo viaje a Viña gane algo, para tener algo que contar a mis amigos...
Grande Zorricueto!!!

El "Festival" de Viña es un evento que dejó de agradarme hace bastantes años, claro en los años 80's uno era chico y por la limitada actividad social y cultural del país era realmente algo importante, pero con el tiempo y la apertura llegó la época de los grandes recitales, otros más pequeños y Viña se fué quedando en una parilla orientada principalmente a la dueña de casa que hasta hace poco sólo escuchaba radio Am y hoy la complementa con los matinales.
El Festival de Viña pasó de mano en mano, y lejos de promover un espectáculo de calidad, significó que año tras año empeoraba, hasta que fué más importante lo que pasaba fuera de él, que el mismo evento... todos recordamos las tetas y el poto de la argentina de turno... pero y el certamen? y las gaviotas destinadas sólo al mejor que al final terminaban en manos de cualquiera (o incrustadas en la cabeza de una incrédula fan)? y los grandes invitados y los números de calidad? hoy son sólo un triste recuerdo televisivo... qué nos ofrece Viña? existe alguna razón de peso para verlo? será acaso el grupo de teloneros tomado a la rápida, o el "humorista revelación" portada de muchos diarios pero que pocos conocen? o será acaso la fusión de sonoras?
No señores, No señoras.. Viña no tiene nada atractivo... hace mucho tiempo que no tiene nada de atractivo y me impresiona que los auspiciadores sigan botando su plata ahí, cuando tal vez sería más barato financiar un festival alternativo.
Hoy por hoy, el Festival de Viña sólo significa una cosa para mi: el fin inevitable de las vacaciones, por supuesto que no lo veré, aunque es muy dificil escapar a la cobertura mediatica de las tetas, potos y uno que otro músico.
Me da lo mismo... aunque me gustaría tener un evento de importancia, con buenas bandas, que dieran ganas de hacer un esfuerzo e ir a Viña a escuchar buena música... pero no, sólo será un nuevo y olvidable festival.
Ayer fuimos a Viña con mi colegio, y tuvimos un Guía de lo Mejor, Mr. Victor González.
Fuimos al Casino a comer, el local estaba preparado para recibir a un montón de profesores, que, como nosotros, no tenían nada mejor preparado para ese día, y la selección del buffet estaba bien rica, pero siempre me pasa, que cuando como como caballero después quedo con hambre, en Reñaca había un Burguer y quería puro ir a comerme un Whopper Suizo, jajaja para analizar las diferencias entre locales jajaja
La cosa es que estabamos comiendo frente a las máquinas tragamonedas (o tragaperras para mis amigos de España), y nos llamaban: Vengan... Jueguen... Gasten Plata...!!!
Cuento corto, no pudimos superar la tentación del Juego (claro había miles de afiches que hablaban de lo divertido que era, la emoción de ganar y todo eso...), y uno se acordaba de todas esas películas de las Vegas, sólo que aquí era sobrio y no habían exhuberantes bellezas... sólo, ehm... colegas...
Fuimos con el Doctor y con el Victor, es más, dejamos de comer para ir a jugar, el Doctor fué el primr valiente, se acerco al carrito de las fichas y le extendió un billete de 5 mil pesos al vendedor... éste le pasó 5 fichas (nos miramos con cara de ¿qué onda? y Victor nos tranquilizó y nos dijo que cada ficha equivalía a varios juegos en la misma máquina, se nota que el hombre conocía al dedillo su ciudad del pecado) y se puso a jugar.
Yo lo medité un rato y me dije: ¿Cuánto estoy dispuesto a perder?, los que me conocen saben que votar la plata no es uno de mis hobbys, así que opté por 5 mil pesos.
Búsque las máquinas más simples y con más rayitas, y gané algunas fichas y con la misma rapidez las perdí, y pensé en retirarme cuando ví que mis compañeros (de juerga) tenían hartas fichitas en su poder.... Maldición, me dije, ¿cómo voy a ser el único que no gane nada?
Y jugué 3 mil pesos más.... y perdí.
Pensé: Ya ahora si que me voy... pero mis amigos, incluídos ahora la Vicky y la Paula, habían comenzado a jugar y estaban pasándolo shansho shansho... Ya que más dá, y me compré otros 5 mil pesos en fichas.
Me fuí a otra máquina que daba 40 créditos en vez de los 10 o 20 de las normales, y como a la tercera ficha, me sale un super bonus multiplicador x16 de lo que había apostado.
Jajajaja gané como 15 lucas, y debo decir que el sonido de las monedas que caen es lejos lo mejor.... mmmmm excelente, cobré mi premio y aparté inmediatamente mi inversión original, bueno casí, aparte 10 lucas, y me dedique a jugar el resto... perdí, pero al menos sólo gaste 3 lucas y en verdad me divertí un buen rato, al final de la estadía, la Bárbara había ganado como 9 lucas, Yo estaba contento por que había recuperado la perdida, y los demás... bueno sólo puedo decir que tenían una enorme "L" grabada a fuego en la frente, especialmente un personaje que no voy a nombrar (ya que ayer lo molesté mucho y sería feo seguir con eso en el Blog), pero que perdió... así como así... 20 mil pesos en las maquinillas jajaja
Moraleja: Antes de jugar (es casi evidente que uno va a perder... todo) hay que determinar el monto máximo a perder, y en lo posible, ser fiel a uno mismo y retirarse con dignidad, antes de salir desplumado.